Como lo dice Andrés Calamaro. Y es que en este año la criminalidad aumentó, se desenmascararon los nexos entre los altos funcionarios y el narcotráfico, en los estados del norte ya es común encontrar una choya en la hielera, un encobijado o caminar entre un fuego cruzado. México se hunde cada vez más en un mar de problemas del cual ya no sabemos si saldrá vivo.Avionazos, fraudes, bombazos, problemas políticos y económicos a nivel internacional y local que repercuten en nuestra ya de por si distorsionada sociedad, forman parte de nuestro pasado y presente, sin saber a ciencia cierta cuáles serán las soluciones ante estos obstáculos que amenazan con agravarse en 2009, donde se prevé una crisis inflacionaria, despidos al por mayor y, por ende, más pobreza y robos.
Pero como cada año, el pueblo mexicano entra en un trance, donde una venda cubre sus ojos y el disco duro de la memoria es borrado, los problemas se sustituyen por un pavo y regalitos; se cree que todo esta bien. Yo no comparto eso, o por lo menos ya no, uno no puede estar tranquilo disfrutando de un buen ponche de frutas e intercambiar frases de prosperidad cuando se tiene la conciencia de que la situación está más difícil que nunca.
Pero si se encuentra disfrutando de su bacalao, de su trago de sidra o quitándose el romerito del diente, pues disfrútelo mientras pueda; antes de que nos lleve la chingada.
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