lunes, 2 de febrero de 2009

Vuelve el Sendero de la Hilaridad y le presenta: “¡No me chinguen, ¿Por qué no puedo ser un serial killer?”

“¡No me chinguen, ¿Por qué no puedo ser un serial killer?”

Fueron ésas las palabras que vociferó más que enojado Santiago Mesa López alías “el pozolero” durante su traslado a la PGR. Éste ciudadano es acusado de desaparecer al menos 300 cadáveres, esto, disolviéndolos en sosa cáustica y fumándose-conste que no me consta- las uñas y dientes que quedaban. Ese era el modus operandi de éste “cocinero” de una de célula de los Arellano Félix.

Ante éste suceso, ahora se explican sus clientes el por qué su pozole era tan grumoso y aceitoso(pero delicioso, afirman algunos). Y es que la dieta que llevaban los sicarios que fueron disueltos en la sosa cáustica consistia en chilorio, cerveza Pacífico y sus respectivas frutas y verduras de la región, lo cual le daba cierto saborcito al caldo.

“¡No me chinguen, ¿Por qué no puedo ser un serial killer? Que me tienen que condenar a 759 años como a la Mataviejitas para ser considerado!”. Gritaba “el pozolero”, quien ya quiere ser parte de las exposiciones de asesinos seriales, compartiendo el lugar con célebres asesinos mexicanos como Goyo Cárdenas y la Mataviejitas. Lo descarado fue que no conforme, pidió que además se le pusiera al lado de José Luis Calva Zepeda “el caníbal de la Guerrero” en dicha exposición, a lo cual le respondieron: “¡Ni te creas tanto pinche pozoles, ése si era todo un serial killer, pues a parte de enamorar a sus victimas, se las comía con tortilla de harina!”.

Ni modo, le faltaron méritos para ser el nuevo asesino serial mexicano, pero le sobran para sustituir a el chef Oropeza en “Al sabor del chef”.

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